La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Madre ardida hace la hija tollida.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
La primera impresión es la que cuenta.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
La mentira es animal de quinta vida.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Impedir lo que ha de ser, no puede ser.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Es más terco que una mula.
Abriles y condes, los más traidores.
Visitas, pocas y corticas.
Cinco puercos son manada.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
Tal vendrá que tal te quiera.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Cuando dude, no saludes.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
La fuga puede ser peor que la cárcel.