Bien en la sierra, o a cien leguas de ella.
Aguas de Abril, vengan mil.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
La necesidad carece de ley.
Toda demasía enfada y hastía.
Si las paredes hablaran.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Donde está el rey, a cien leguas.
El que no es buzo, es porque no ha buceado.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Boca sin dientes, casa sin gente.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Pa' todo hay fetiche.
Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
Cada medalla tiene dos caras.
Donde está la aguja está el dedal.
El que del campo viene, cenar quiere.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Hoy en día, ya no respeta, ni el pájao a la escopeta.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
¿Quién sabe las vueltas que puede dar una llave?.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Si el caballo no sube, el burro mucho menos.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Buena compañía, Dios y Santa María.