Hacer pinitos.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
La que fácil llega, fácil se va.
Las noticias malas nunca llegan solas.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
El sueño es alimento de los pobres.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Hijos y hogar, son la única verdad.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
El que bebe alante, bebe agua limpia.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Araña muerta, visita cierta.
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Estar como las putas en cuaresma.
La sugestión obra.
Agua corriente, agua inocente.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
La soledad no trae felicidad.
La mala cama hace la noche larga.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Quien desparte lleva la peor parte.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
El amor es de hermano y no de señor.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Cada cual se cuelga lo que mata.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
De bajada todos los santos ayudan
Para el pan ralo, no hay año malo.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
El roble como nace y el pino como cae.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.