Las furias de Celestino, no me importan un comino.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Cada uno muere de su vicio.
A veces sale más caro el collar que el perro.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
El que manda, manda.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
A un fresco, un cuesco.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Por el rastro se da con la liebre.
No valdees aguas desconocidas.
Hablando mal y pronto.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Lo ordenado en el cielo, por fuerza se ha de cumplir en el suelo.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Deuda pagada, otra empezada.
El perfume bueno siempre viene en potes pequeños.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
No hay nada más caro que lo regalado.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Si a la golondrina en Marzo no la ves, mal año de espiga es.
Nadie se muere en la vispera.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Mal se cuece olla que no se remece.
Una vez al año no hace daño.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Oveja que mucho bala, poco mama.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
En casa llena el loco no se apena.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Lo que ha de ser, va siendo.
Calva buena, luna llena.
Llenar el tarro.
Nunca falta un culo para un bacín.
Donde las dejan, las cobran.