Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
No dejes crecer la hierba en el amino de la verdad.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Cada burro apechuga con su carga.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
No tires piedras al vecino si tu techo es de cristal.
Mal largo, muerte al cabo.
Ande o no ande, caballo grande.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
La leña torcida da fuego recto.
Van al mismo mazo.
Las cosas que más trabajo cuesta conseguir son las que más tiempo se conservan.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Cada casa es un caso.
Si la coges borracha, la tendrás puta y ladrona.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
Eso es regar fuera del tiesto.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
El mal ajeno no cura el mío.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
En mares serenos no se forman marineros buenos.
El que muda de amo, muda de hado.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Hablando nos entendemos.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Vamos a ver dijo el ciego.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Tanto le alabas que nunca acabas.