Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Llave puesta, puerta abierta.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
La verdad no peca pero incomoda.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Al que come bien el pan, es pecado darle carne.
Racimo corto, vendimia larga.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
No hay caldo que no se enfríe.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
Ávila, santos y cantos.
Lo que está por pasar pasará.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Mucho gana quien no Juega.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
La muerte es imprevisible.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
Carnero, comer de caballero.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.
Jornada emprendida, medio concluida.
No hay peor ladrón que el de tu misma mansión.
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Hablar en plata blanca.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.