Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
No hay que ofender al cocodrilo antes de pasar el río.
No se puede estar en la procesión y repicando.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Al principio y al fin, Abril suele ser vil.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Cuchillo malo, corta en el dedo y no en el palo.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Si te pica el alacrán, busca cura y sacristán.
Amor de amos, agua en cestos.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
El río pasado, el santo olvidado.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
Nunca falta Dios a los pobres.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
En bote pequeño la buena mermelada.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
La mujer casta esta siempre acompañada.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Bien casada, o bien quedada.
Abril, uno bueno entre mil.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.