Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Ni es carne, ni es pecado.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
¿De que vas, Santo Tomas?
No pasa seguro quien corre por el muro.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
De padres bocois hijos cubetas.
En libros hay ciencia ingente, pero poca en nuestra mente.
Cada día trae su propio afán.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Dinero llama a dinero.
La razón la tiene Sansón.
El dinero corrompe al hombre.
Foso y vallado, buen cercado.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
Al buen vino, buen tocino.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Parejo como las calles de León.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
Hacer una cosa en un avemaría.
El monte tiene ojo.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Haz lo posible para ser bueno y lo serás.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
El que come tierra, carga su terrón.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.