Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
La mala no es la herramienta, sino el obrero.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
El que no quiera ver visiones que no salga de noche.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Fruta nueva, si no está madura, no es buena.
La vejez mal deseado es.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Yernos y nueras, en las afueras.
Quien suele en plata nadar, se puede también ahogar.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
El corazón conoce la amargura del alma.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Buen buey no pisa mata, y si pisa no mata.
A la luna, el lobo al asno espulga.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Donde ajos ha, vino habrá.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Una vida inútil es una muerte prematura.
Al amigo, nunca lo pruebes.
Fruta de sequero, mejor que fruta de riego.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
No la hagas y no la temas.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
Las novedades son la sal de la vida.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Buena burra hemos comprado.
Olla remecida u olla bien cocida.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
Entendido y anotado.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.