A rocín viejo, cabezada nueva.
Freno dorado no mejora el caballo.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
La esperanza es el pan de los pobres.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Algo es algo, menos es nada.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
Cartas cantan.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Casa sin madre, río sin cauce.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
El frío conoce al encuero.
Barbero, o loco o parlero.
A gato viejo, rata tierna.
Los hijos son la riqueza del pobre.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
A buey viejo, pasto tierno.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
No caben dos pies en un zapato.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
El que tiene capa, escapa.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.