La gratitud no es a perpetuidad como los sepulcros.
No dar pie con bola.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
En caso de duda, la más tetuda.
Andar derecho y mucho beber, no puede ser.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
No distraigas a la aguja porque puede perder el hilo.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Donde hay gallo, no canta gallina.
Jueves lardero, carne en el puchero.
No haciendo viento, no hay mal tiempo.
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Casa oscura, candela cuesta.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Del reir viene el gemir.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.
Al mal tiempo, alpargatas blancas.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Lo que mal empieza, mal acaba.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Más vale ser una mal realizador, que un magnífico ideador.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Cuando el gavilán vuela alto, es porque busca gallinas.
A barba muerta, poca vergüenza.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
Casa y potro, que lo haga otro.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Haz ciento y no hagas una, y como si no hubieras hecho ninguna.