Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Arandino, borracho fino.
La Cruz, la viña reluz.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
El buen vino sin ramo se vende.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
Alabanza propia es vituperio.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Quien escucha, su mal oye.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
No ha visto muerto cargando basura.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
El hambre aguza el ingenio.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
A cada rey su trono.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
Amor comprado, dale por vendido.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
A tal puta, tal rufián.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Nadie busca ruido con su dinero.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.