Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Compra caro y vende barato, y harás un buen trato.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
A burro viejo, poco forraje.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Alegría amagada, candela apagada.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Los frailes en jubón, hombres son.
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
No te asocies al acalorado ni le visites para conversar.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Mal se conforma con el viejo la moza.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
El burro adelante y la carga atrás.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
Mas mata la duda que el desengaño.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Buey viejo asienta bien el paso.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
El río, por donde suena se vadea.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Donde hay caridad, hay paz.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
A buen señor, buena demanda.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Alegría no comunicada, alegría malograda.