Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Buena cautela, iguala buen consejo.
La confianza da asco
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Decir refranes es decir verdades.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
De vaca vieja, novilla brava.
Quien no se arriesga no conquista
Más vale que sobre que no que falte.
Quien no se arriesga no cruza el río
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Joven intrépido no deja memoria.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
De refrán y afán pocos se librarán.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
La suerte es de los audaces.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Nunca te apures para que dures.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Refrán de palo, refrán de fuego.
Hombre avisado, medio salvado
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
A la vejez, viruelas.
Mejor precavido, que arrepentido.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Ve tu camino para no tropezar.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
A la vejez, dinero y mujer.