Poco y entre zarzas.
Dar un cuarto al pregonero.
Aunque los bosques de bambú son densos, los flujos de agua son libres en ellos.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
Quien prestó, perdió.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
No hay que buscarle tres pies al gato.
Orden y contraorden, desorden.
Después del gusto, que venga el susto.
Camino malo se anda ligero.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
El buen vinagre del buen vino sale.
Mano que te da de comer no has de morder.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Quien pregunta, no yerra.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
A mala suerte, envidia fuerte.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
El que juega con fuego, se quema.
Con promesas no se cubre la mesa.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.