Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Al espantado, la sombra le basta.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
Cada pez en su agua.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Contra la gota, ni gota.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Para todo perdido, algo agarrado.
El que no mira adelante, atrás se queda.
Antes muerte que vergüenza.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Sueño sosegado no teme nublado.
Con las buenas palabras nadie come.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Gloria mundana es gloria vana.
Juramento, juro y miento.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
El que come aprisa, come mal.
Donde falta la previsión, faltará provisión.
Vale más ser ralos que calvos.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Una retirada a tiempo es una victoria.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
El que paga mal, paga dos veces.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
No querer queso, sino salir de la ratonera.