El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
No te salgas por la tangente.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
Cada cual a lo suyo.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
El hombre que no se equivoca no es humano.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Leerle a uno la cartilla.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Antes es la obligación que la devoción.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
En camino largo, corto el paso.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Sin trabajo no hay recompensa.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Comida sin hospitalidad es medicina.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos.