Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
El Rey es poco para su porquero.
La prisa produce desperdicios.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
La llaga sana, la mala fama mata.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Dios perdona a quien su culpa llora.
De persona palabrera, nunca te creas.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Mucho sabe quien callar sabe.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
¡A darle que es mole de olla!
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
Lo fiado es pariente de lo dado.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Palabras de santo, uñas de gato.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
La ventura es paño que poco dura.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Donde no hay mata, no hay patata.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Tras cada pregón, azote.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Quien hace malas, barrunta largas.
Hablar bajo y obrar alto.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.