Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
A causa perdida, mucha palabrería.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Gente parada, malos pensamientos.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
La mala paga , aunque sea en paja.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Dar antes que amagar.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Ley puesta, trampa hecha.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
El que se escusa, se acusa.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Tiene más carne un huevo frito.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Con el metro que midas, te medirán.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Abusar es mal usar.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.