Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
A la hija casada sálennos yernos.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Bollo de monja, costal de trigo.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
Año de heladas, año de parvas.
Buena crianza no pierde punto.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Maestro, El se puede comer la regla.
No todo es miel sobre hojuelas.
Buena cautela, iguala buen consejo.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
La masa y el niño en el verano sienten frío.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Nunca para el bien es tarde.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Boca con duelo, no dice bueno.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
Haz mal y guárdate.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Obra acabada, maestro al pozo.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.