A buey viejo, no le cates abrigo.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Amor con casada, vida arriesgada.
A otra cosa mariposa.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
El llanto sobre el difunto.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
De refrán y afán pocos se librarán.
Años de higos, años de amigos.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Nunca te apures para que dures.
Guardia viejo no cae en gancho.
A mis años llegaras o la vida te costara.
El que se casa, por todo pasa.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Al perro muerto, échale del huerto.
Niños y viejos, todos son parejos.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Boda y mortaja, del cielo baja.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Por los Santos, la nieve en los campos.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Perro viejo no ladra en vano.