Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Pies fríos, corazón caliente.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Después de la resaca viene la pleamar.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Oye primero y habla postrero.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Más vale callar que con borrico hablar.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
De buena casa, buena brasa.
La mar que se parte, arroyos se hace.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Que cada cual espante sus pulgas.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Al roble no le dobles.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
Nunca vivas pobre para morir rico.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Al buen vino, buen tocino.
Acabóse la paja y murió el burro que la tronzaba.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.