Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Cada cual es rey en su casa.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Mucho preito hace mendigo.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Al mal segador la paja estorba.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Divide y vencerás.
Necios y gatos son desconfiados.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
En Agosto trilla el perezoso.
La muerte no anda en zancos.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
A un fresco, un cuesco.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
La oprtunidad la pintan calva.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
El oro luce, y la virtud reluce.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Hay que convivir; pero no conbeber.
De arriero a arriero no pasa dinero.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
A ruin, ruin y medio.
Hoy por mí, mañana por ti.
El tonto ni de Dios goza.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Años de nones, muchos montones.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Mujer sin hijos jardín sin flores.
Año bisiesto, hambre en el cesto.