En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Muerte y venta deshace renta.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Volver a inventar la rueda.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Marido, comprad vino; que no lino.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Según hagas tu cama, así dormirás.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
Dios aprieta pero no ahoga.
Año de hongos, año de nieve.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
El necio dispara pronto sus dardos.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Las hijas son las madres en otros cuerpos más jóvenes.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
A quien Dios ama, Dios le llama.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Olvidar una deuda no la paga.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Agarrando aunque sea fallo.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Los frailes en jubón, hombres son.
Del reir viene el gemir.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
La suerte de la fea, la bella la desea.