El que no mira adelante, atrás se queda.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Hablar por referencias es casi mentir.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Año de endrinas, año de espinas.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
El que antes muere, antes lo entierran.
Dar el consejo y el vencejo.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Por do salta la cabra salta la que mama.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Al mal paso, darle prisa.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Cada uno en su casa es rey.
El que no arriesga, no pasa el río.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
El cantar, alegra el trabajar.
Necio por natura y sabio por lectura.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.