El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Mientras haya montes verdes, no hay por qué inquietarse por la leña.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
El que bien ama, tarde olvida.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
A gran seca, gran mojada.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Injerta en Abril y a los tres años cogerás uvas mil.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Al mal circo le crecen los enanos.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
A fullería, cordobesías.
De buena semilla, buena cosecha.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Baños, hasta los cuarenta años.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
Gato con guantes no caza ratones.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
La buena hija dos veces viene a casa.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Leer entre renglones.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.