Cuentas claras conservan amistades.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Quien sabe, sabe.
Ahora adulador, mañana traidor.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
La familia pequeña, vive mejor.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Ama profunda y apasionadamente.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
El que ríe el último, ríe dos veces.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Una buena dote es un lecho de espinos
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Gato escaldo del agua fría huye.
El dolor es antiguo
La verdad padece, pero no perece.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
La muerte todas las medidas vierte.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
El que no cojea, renquea.
La casa caída, el corral agrandado.
Un muerto abre los ojos al vivo.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Zapatero a tus zapatos.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.