Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Quien escribe mucho desvaría
El que la hace riendo, la paga llorando.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
A barco viejo, bordingas nuevas.
A barba muerta, obligación cubierta.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Salud perdida, salud gemida.
La barriga llena da poca pena.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
A barba muerta, poca vergüenza.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
A consejo ido, consejo venido.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Esposa mojada, esposa afortunada
Buena muerte es buena suerte.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
El que la sigue la consigue.
Necio es quien con necios anda.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
La buena lectura, alivia la tristura.
Grano a grano, se llena el granero.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
El pobre de su pobreza no sale.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Hoy arreboles, mañana soles.
No le pidas peras al olmo.