Las sueños, sueños son.
De mala vid, mal sarmiento.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
A padre avaro, hijo pródigo.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
A cada cañada le llega su añada.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Abril frío, poco pan y poco vino.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Antes de mil años, todos seremos calvos.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Quien mucho da mucho recibe.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Ni se muere el padre ni cenamos.
A braga rota, compañón sano.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Caminito comenzado, es medio andado.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Donde mores no enamores.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Nunca con menores, entables amores.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
La mala cama hace la noche larga.