Hombre chico, pensamientos grandes.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Dar al olvido.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Dar palos de ciego.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
No hay mal que dure cien años, ni medico que lo cure, ni medicina en botica.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Atender y entender para aprender.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Año tuero, vaca y muerto.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Caer para levantarse, no es caer.
Muchos pocos hacen un mucho.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Del buen vecino sale el buen amigo.
De mi maíz ni un grano.
La vida es un juego.
Jamón y vino añejo estiran el pellejo.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Mal largo, muerte al cabo.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.