Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Un protector es como un manto.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
El dueño de la vaca es el dueño del ternero.
La fama propia depende de la ajena.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
Según te verán, así te tratarán.
Frío en el invierno y calor en el verano, eso es lo sano.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Rama larga, pronto se troncha.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
No hay que llevar cocos al puerto.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
La mayor ventura, menos dura.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Cuanto mayor es ventura, es menos segura.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Puerco no se rasca en javilla.
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
A hora mala no ladran canes.
Todo en la vida tiene su medida.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Quien no madruga, no caza boruga.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.