La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Es tonto, pero se mete en casa.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Amigo que no da, poco me importa ya.
El que bien huele, mal hiede.
Cuando una está con la regla, solita se las arregla.
Qué bonito es ver llover y no mojarse.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Cazador, mentidor.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Tierra de roza y coño de moza.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Boñigas hacen espigas.
Más corre un galgo que un podenco.
A ningún tonto le amarga un dulce.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
Primero gatea, después camina.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
El trigo tardío no alcanza al temprano, ni en paja ni en grano.
Quieres más o te guiso un huevo.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Al hambre no hay pan negro.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
No escupas contra el viento.
El mal que no tiene cura es la locura.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
De suerte contentos, uno de cientos.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Más camina un burro si va frente al pesebre.