Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Jodido pero contento.
Para hacer la guerra se necesita arroz; para la paz tambien se necesita arroz.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Si a la abeja ves beber, muy pronto verás llover.
Ramal y bozal, para el animal.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
No hay generación donde no haya o puta o ladrón.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Con los descuidados, medran los abogados.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Te casaste, te entera.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
En todo el mundo entero, llaman señor a quien tiene dinero.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Los burros se buscan para rascarse.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Casa compuesta, caja en la puerta.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
A falta de trigo, venga centeno.
Regla y compás, cuanto más, más.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
La sardina y el huevo a dedo.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Echa cuentas y te saldrán rosarios.