En pedregal no siembres cereal.
Si vienen los patos, viene la nieve.
Antes doblar que quebrar.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Sueño sosegado no teme nublado.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Cantad al asno y soltará viento.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Ara bien y cogerás trigo.
Meterse en la boca del lobo.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
La suerte no es para quien la busca.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
El hambre es el mejor cocinero.
Abad y ballestero, mal para los moros.
El necio cree que todo lo sabe.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
El que nada no se ahoga.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Que con su pan se lo coman.
En amores, los que huyen son vencedores.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
El trato engendra el cariño.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Boca abierta, dientes de oro.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.