La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
En la tardanza está el peligro.
El que se fue a León perdio su sillón.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Hacer buenas (o malas) migas.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
Las cruces son las escaleras al cielo.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
El dar es honor; el pedir, dolor.
El buen vino, se bebe en cristal o en vidrio.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
Bueno para en plaza, malo para en casa.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Buena es la costumbre en el bien.
Aún queda el rabo por desollar.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
En el último parche es cuando se cambia la cámara.
Obra con amores y no con buenas razones.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
En Abril sale la espiga del cascabil.
El trabajo no mata a nadie.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.