Lo que se hace de noche sale de día.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
En casa pobre, pocos cuentos.
Mucho ruido y pozas nueces.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Lo estancado se pudre.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
De hora en hora, Dios mejora.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
La monotonía genera aburrimiento
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
La vida es una sorpresa continua
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
La barca pasa, la orilla queda
Cuatro ojos ven más que dos.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
A días claros, oscuros nublados.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
A rocín viejo, cabezada nueva.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Siempre hay un roto para un descosido.
A la larga, todo se arregla.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
Las aguas mansas son las peores
No dejes camino viejo por camino nuevo.