Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
De todas maneras, aguaderas.
Más fácil es caerse que levantarse.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Berzas en enero, saben como carnero.
A dineros dados, brazos quebrados.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
Hazme la barba, hacerte el copete.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Arandino, borracho fino.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Al asno lerdo, arriero loco.
Salvarse por los pelos.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Escatimar y dar a putas.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Ser amable es ser invencible.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
De día y con sol.