La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
A burlas, burlas agudas.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Desvestir un santo para vestir otro.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
La vida es un misterio, desvelalo.
Cada pájaro lance su canto.
Tanto tienes, cuánto vales.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Camino de Santiago, tanto anda el cojo como el sano.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Tal para cual, la puta y el rufián.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Unos tanto y otros tan poco.
De tierra de alacranes, pocos panes.
La jodienda no tiene enmienda.
La vida es un soplo.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Como que se murió si me debía.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Amistades conserva la pared medianera.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Según serás, así merecerás.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.