Averiguelo, Vargas.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Comer verdura, y echar mala verdura.
Caga más una vaca que cien palomos.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
El que mucho escoge poco coge.
Cuando malaya llegue; ya el caballo está cansado.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
En hacer bien nunca se pierde.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
Caracoles y hombres de pocos arrestos, mueren donde nacieron.
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.
Que mañana hay misa para los sordos.
Los reyes tienen los brazos largos.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Querer es poder.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
A cada cosa le llega su tiempo.
Para alcanzar, porfiar.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
La mujer es gente en la letrina.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Oveja de todos, cómenla lobos.
A cada pez le llega su vez.
A buenas horas, mangas verdes
Cuanto mas alto es el bambú, más bajo se encorva.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.