Comer bien o comer mal, va en un real.
Cinco no son montón, pero siete ya lo son.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Para saber, has de leer.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Nuestro gozo en un pozo.
Lo que no conviene no viene.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Dificulto que el chancho chifle.
Lo que bien empieza, bien acaba.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Esta vale en oro lo que pesa.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Los cascos salen a la botija.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Dinero llama a dinero.
Por su pico, se pierde el pajarico.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Mal mascado y bien remojado.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Lo más nuevo y más completo, pronto se torna obsoleto.
Allega, allegador, para buen derramador.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Caridad y amor no quieren tambor.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Amor nunca dice basta.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
Habiendo amor, habrá una olla, con agua, sal y cebolla.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.