El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Río cruzado, santo olvidado.
El que no corre, vuela.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
Los amantes que se pelean, se adoran
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
El perezoso que acaba de comerse una banana, pregunta: ¿Puede plantarse la piel?
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Al hombre valiente, espada corta.
La buena obra, ella misma se loa.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
La verdadera amistad es inmortal.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Nacemos de un polvo y cuando muramos nos convertiremos en polvo.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Cuando dude, no saludes.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
El que las hace, las imagina.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
El que mucho come, poco adelgaza.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
Agua y sol, tiempo de caracol.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
El que tiene buenas piernas no necesita muletas.
Moza franca, bien juega el anca.
Sobre advertencia no hay engaño.
Dios no desampara a sus hijos.
Lo fiado es pariente de lo dado.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Donde uno piensa, otro sueña.