Igual con igual va bien cada cual.
Cónyuge que tiene celos, encuentra en la cama pelos.
El sarampión mata a lo traidor.
El nuevo paga novicial.
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Malas nuevas, como el rayo llegan.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
A caballo comedor, cabestro corto.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
Más largo que un día sin pan.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Caridad con trompeta, no me peta.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
El que con cojos anda se llama bastón.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
Barájamela más despacio.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
El dar limosna nunca mengua la bolsa.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
A buena mujer, poco freno basta.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
Más vale aprovechar que tirar.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
Calva buena, luna llena.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
A tal puta, tal rufián.
Borrón y cuenta nueva.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
Aún no ha salido del cascarón y ya tiene espolón.