Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Para el avaro, todo es caro.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Las buenas labores honran a los labradores.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Quien ama, teme.
Tempran es la castaña que por Mayo Regan.
Escucha tu corazón... que sabe.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Al pez, una vez.
La oveja de muchos, el lobo la come.
No comas ansias.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Al desganado, darle ajos.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
El vino abre el camino.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
El zorro que se duerme no caza gallinas.