Ni miento ni me arrepiento.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
La salud no es conocida hasta que es perdida.
Mujer casada que trabaja, trabaja fuera y trabaja en casa.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Lo que mucho se usa, poco dura.
El rico nunca está satisfecho.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El que es perico donde quiera es verde.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
No hay caldo que no se enfríe.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
El mundo da muchas vueltas.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Lo que ha de ser, va siendo.
Quien no arrisca, no aprisca.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
La buena vaina no hace buena la espada.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Confesión obligada, no vale nada.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.