Bolsillo vacío, trapo le digo.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
La necesidad agudiza el ingenio.
Honor a quien honor merece.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
No dar su brazo a torcer.
Lo comido por lo servido.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
A quien nada quiere, todo le sobra.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Los cuerpos grandes se mueven despacio.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Cada cosa nace para su semejante.
Cada cual es hijo de sus obras.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
El gato escaldado, del agua fría corre.
El inferior paga las culpas del superior.
El que juega por necesidad pierde por obligación.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Al gorrino y al melón, calor.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
A quien mucho tiene, más le viene.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Poco mal y bien quejado.
Ladran, pues cabalgo.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.