Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Si no canta el gallo, cantará la gallina.
Aire gallego, escoba del cielo.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
A quien le dan pan que no coma.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
En enero, cada oveja con su cordero.
Canas y armas vencen las batallas.
Hablando nos entendemos.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Presto se va el cordero como el carnero.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
No todos los que van a la iglesia son santos
Del que jura, teme la impostura.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Poco y entre zarzas.
El amor y el reloj locos son.
El que está cerca de la vaca, algo mama.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
El hambre aguza el ingenio.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.