Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
La prisa es la madre de la imperfección.
Al amigo con su vicio.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
La prudencia nunca yerra.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Llámame gorrión y échame trigo.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
A tal señor, tal honor.
Cabra manca, a otra daña.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Al perro y al niño donde le den cariño.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
No me hables de flores, que soy jardinero.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Hoy figura, mañana sepultura.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
No hay don sin din.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Hacer el agosto.