Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Dos no riñen si uno no quiere.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
El lo que se pierde, se aprende.
Calienta más el amor que mil fuegos
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
La lluvia no se queda en el cielo.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
El que come y canta loco se levanta.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
De padres gatos, hijos michinos.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
La cera se destruye y la procesión no camina.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Está como padre, que le llevan la hija.
Vale más rodear que mal andar.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Una manzana cada día, de médico te ahorraría.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
El amor es de hermano y no de señor.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
La leche cocida, tres veces subida.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.