El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
Mal me huele, quien mucho huele.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
El médico mata, y el cura lo tapa.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Fea con gracia, mejor que guapa.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Nadie se muere un minuto antes.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
El habar de Cabra se secó lloviendo.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
No hay que conejear sin perros.
Por la plata baila el mono.
Donde lo hay, se gasta.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
A cada rey su trono.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Deja la h de ayer para hoy.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Haber de todo, como en botica.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
El sastre de fama, conoce la trama.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Llamame tonto y dame pan.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
A la mujer casada, no le des de la barba.
El amor es eterno, mientras dura.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.