Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Necesitado te veas.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
A la hija mala, dineros y casalla.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Las acciones revelan las pasiones
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
El que tiene narices, no manda a oler.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
El que está enfermo no reusa la medicina.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
A quien dices el secreto das tu libertad.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Cortesías engendran cortesías.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Más vale mendrugo que tarugo.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Si vas a pasear, las bragas has de cambiar.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
De día beata, de noche gata.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
El que mucho promete, poco cumple.
En casa de los tíos ella es la tía.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Tenemos muchos caciques y pocos indios