Octubre, las mejores frutas pudre.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Ingratos hacen recatados.
El de las piedras hace pan.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
Las paredes oyen.
Habló de putas "La Tacones".
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Al buen sordo, pedo gordo.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
El ocio es el padre de todos los vicios.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Claridad, y no en el caldo.
Pereza no alza cabeza.
Más honor que honores.
A amo ruin, mozo malsín.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
En casa llena presto se guisa la cena.
Ningún rencor es bueno.
La manzana podrida pierde a su compañía.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
No se vive de lo que se ingiere sino de lo que se digiere.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Gato gordo, honra su casa.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
A partir de mañana comenzarás el primer día del resto de tu vida.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.